Resistance Burning Skies es un juego que implica más cosas de las que puede parecer a simple vista. Y es que, a la hora de analizar este título, no podemos obviar varias cuestiones: primero, se trata de una nueva entrega de una saga más que consolidada en PS3 y PSP; segundo, es un juego de primera hornada para PS Vita; tercero, se trata del primer shooter en primera persona de la portátil de Sony y cuarto y más importante, es el primer FPS que prueba el doble stick analógico en una videoconsola portátil.

Así que, a pesar de estar hablando de un juego de disparos en primera persona que no se convertirá en la quintaesencia del género, no podemos realizar una crítica objetiva sobre él
sin tener en cuenta todos los apartados antes enumerados. Vamos a ponernos manos a la obra para que podáis saber, de mano de
vuestra web favorita, si la Resistencia conseguirá vencer a la amenaza Quimera.
Resistencia portátil
RBS nos pone en el papel del heroico bombero de
Nueva York,
Tom Riley, en el momento en que la mítica urbe norteamericana es invadida por las Quimeras. Desde el mismo comienzo del juego nuestro
leitmotiv será encontrar a nuestra familia,
perdida entre los supervivientes de la catástrofe. No soy amigo de destripar en demasía las historias de los juegos y creo que esta pequeña entradilla es más que suficiente para haceros una idea de los derroteros por los que camina el guion del título.
Cronológicamente RBS nos sitúa
justo en los acontecimientos anteriores a Resistance 2. La historia se nos ira presentando mediante viñetas animadas que, a pesar de contar con una gran calidad visual, no acaban de gustar a este humilde redactor que ya está
hastiado de encontrarse con títulos que utilizan este recurso por doquier. Además, uno de los principales problemas que hemos podido observar en el juego que hoy nos ocupa es la imposibilidad absoluta de saltar dichas viñetas, con lo que, cada vez que empecemos una partida (y sin importar dónde nos encontremos dentro del capítulo que estemos jugando)
tendremos que “tragarnos” la susodicha introducción, nos guste o no. En un título portátil, donde la “rapidez” a la hora de poder jugar es prácticamente una premisa ineludible, resulta incomprensible que RBS nos “obligue” a visualizar los 3 o 4 minutos de vídeo cada vez que queramos echar una partidita.

Por lo demás, nos encontramos con una corta campaña (¡pardiez!, Menuda novedad en un shooter) que apenas nos durará seis horas y cuyas opciones rejugables son más bien escasas. Menos mal que el juego cuenta con un multijugador, también parco en opciones con apenas tres modos de juego, que al menos incrementa un tanto la durabilidad del título en nuestras portátiles. Eso sí, que nadie espere grandes alardes en el mismo, se trata de un online muy “pelado” para conectarse, entrar a una partida y jugar... Con el único aliciente de poder mejorar nuestras armas según lo bien que lo hagamos en el campo de batalla, campo por cierto, preparado para hasta ocho jugadores.
Pero en definitiva, y como antes comentábamos, que nadie espere una revolución en lo que al género shooter se refiere. Eso sí, durante la campaña tendremos la oportunidad de vivir algunos momentos realmente emocionantes.
Control adaptado
En este apartado el juego nos ofrece una de cal y otra de arena, con un brillante control con los sticks analógicos, pero con algún pequeño inconveniente en lo que al apartado táctil se refiere. La falta de unos segundos “gatillos” (L y R los usamos para apuntar y disparar respectivamente) hace que casi todas las demás acciones del juego (lanzar granadas, ataques cuerpo a cuerpo, apertura de puertas, usar disparo secundario, etc.) las realicemos mediante la pantalla táctil.
Que no se me malinterprete: todas estas acciones son muy fáciles e intuitivas de realizar; el problema viene a la hora de soltar una mano de nuestra PS Vita para realizar esta o aquella acción, algo que puede “descolocarnos” del juego. Sensación que se agrava si además estamos metidos en medio de un tiroteo o peleando a cara de perro con algún jefe final.

El juego cuenta con un considerable arsenal, muy del gusto de la saga, que hará las delicias de los amantes de los shooters clásicos; y es que desde muy pronto tendremos a nuestra disposición varias de las armas que el título permite. Además, el control táctil se ha adecuado convenientemente para poder usar el fuego secundario de todas ellas. Mención especial para el Mulo, un híbrido de escopeta y ballesta explosiva, y para el Perforador, arma capaz de atravesar distintas superficies con su disparo que además posibilita desplegar un escudo protector que hace las veces de cobertura. La elección del arma correcta en cada situación -especialmente con los jefes finales- será de vital importancia.
Tecnología Quimera
Y una vez más nos encontramos con un apartado, el técnico, que nos ofrece una de cal y otra de arena. Y es que a unos personajes bien realizados, con grandes animaciones, hay que restarle unos escenarios demasiado simples y vacíos, especialmente en la primera parte del título (con el paso del tiempo el juego mejora sustancialmente).
Encontramos texturas de todos los tipos: de alta calidad en algunos elementos sueltos (como las manos, o las armas) y de bajísima en otros (como las paredes o los coches). Eso sí, en lo que a iluminación se refiere RBS se muestra portentoso y recuerda a otro gran título de Vita como es
Uncharted y El Abismo de Oro.
Otro de los apartados por los que destaca este nuevo Resistance es, sin lugar a dudas,
el sonido, con un doblaje excepcional a la lengua de Cervantes y una banda sonora épica. No en vano uno de sus responsables es Kevin Riepl,
compositor de la banda sonora original del primer Gears Of War. Los efectos de sonido, sin embargo, pasan bastante desapercibidos, siendo a veces hasta cómicos con armas que suenas como grapadoras.
Y volvemos a repetir la misma premisa con la IA del juego: podremos encontrarnos Quimeras muy bien organizadas, que se cubrirán unas a otras e intentaran superar nuestra posición, y otras que sin embargo vendrán hacia nosotros como corderos al matadero. En definitiva, un título de claroscuros que, sin ser malo, no acaba de convencer del todo.
Conclusiones
A pesar de todo lo comentado en este análisis espero no inducir a error a ningún lector: Resistance Burning Skies, no es un mal juego. De hecho, es, de largo, el mejor shooter para una portátil hecho jamás. Y en él pueden observarse destellos de gran calidad. Sin embargo, la juventud de PS Vita, unida a unas más que probables prisas por sacar el producto en los primeros meses de vida de la misma, han hecho que el título se resienta más de lo necesario. A pesar de ello, recomendamos la adquisición del juego a todo amante del género que, por fin, desee disfrutar de una experiencia jugable portátil en condiciones.
Nos gusta: El control y el arsenal del juego.
No nos gusta: Tener que tragarnos los vídeos introductorios cada vez que vamos a jugar.
Te gustará si...: Esperabas con ansias un FPS con un control en condiciones en una portátil.
No te gustará si...: Esperas lo último a nivel técnico y/o esperas un Resistance como los de sobremesa.