Sóo lamento una cosa antes de explayarme con este texto: no haberme sacado una fotografía de mi cara tras cinco minutos jugando a Lollipop Chainsaw. Mi rostro hubiera sido el resumen perfecto para un título que sólo puede ser descrito de una forma: indescriptible. Mientras junto estas letras en mi ordenador, aún soy incapaz de saber si aborrezco la última obra de Goichi Suda o si por el contrario me he enamorado de Juliet Starling…
Sea como fuere toca ponerse las pilas e intentar, como Dios nos dé a entender, explicar qué es Lollipop Chainsaw: se trata de un Hack And Slash donde interpretamos a una adolescente animadora – obsesionada con su “gordo” trasero y con los chupachús –de un ficticio instituto californiano. Justo el día de su cumpleaños una horda de zombis encabezados por los Proveedores Oscuros – que a la postre serán los final bosses – y desatada por el gótico incomprendido del colegio, siembra el pánico en todo el San Romero. Será menester de nuestra voluptuosa protagonista acabar con dicha plaga a golpe de motosierra edulcorada.
Legado familiar
Juliet Starling es miembro de una familia caza-zombis de larga estirpe, lo que facilitará sobremanera nuestro trabajo. Como antes comentábamos el arma principal de Juliet es una motosierra niquelada con toda clase de rosáceos adornos – teléfono incluido – que hará las delicias de los amantes de la hemoglobina. Además, podremos usar nuestros pompones – ¡diantres! Para algo somos animadoras – para golpear y aturdir con toda clase de combos a nuestros famélicos enemigos. ¡Tranquilos! Juliet no está sola en esta delirante aventura: le acompaña, entre otros personajes, su novio Nick… o mejor dicho la cabeza cercenada de éste. Creedme: es mejor que no sepáis por qué nuestra protagonista lleva la cabeza de su novio de llavero.
Creo que con esta pequeña introducción podéis haceros una idea más bien clara del nivel de locura al que han llegado los chicos de Grasshopper Manufacture. Lollipop Chainsaw es una rara, muy rara mezcla de lo peor del género Grindhouse y el manga más empalagoso, al más puro estilo “Marmelade Boy”. Pero siendo sinceros hay que admitir que, tras los primeros instantes de impacto cerebral, el juego se torna tedioso perdiendo gran parte de su atractivo.
¡A ver quién mata más zombis, papá!
A nivel jugable
Lollipop Chainsaw bebe bastante de anteriores títulos de la desarrolladora como
No More Heroes o el más reciente
Shadows Of The Damned, pero queda, por desgracia, a una gran distancia de la calidad de estos. Tendremos combos para dar y regalar en un título bastante dinámico que, con sus hilarantes puestas en escena, nos permitirá eliminar zombis de casi cualquier forma que podamos imaginar: una explosión en el momento oportuno dejara caer del techo una barra metálica que se podrá convertir en una improvisada barra americana desde la que descuartizar a nuestros pútridos amigos, a base de alocados giros con nuestra motosierra, y esto por poner sólo un ejemplo.
Además, el programa está plagado de minijuegos – algunos incluidos con más acierto que otros, todo hay que decirlo – que confieren al título cierta variedad pero que a la larga se resumen en combos y más combos o directamente sinsorgos QTE (como cuando manejas la cabeza decapitada de Nick implantada en un cuerpo de zombi. Os lo repito de nuevo: no preguntéis).

Por lo demás y como si de un buen RPG se tratase [mode ironic off] tendremos a nuestra disposición una tienda “online” – en forma de “curiosa” terminal repartida por los escenarios – donde poder comprar de todo: desde potenciadores de vida y fuerza para Juliet hasta diferentes conjuntos de ropa y nuevos combos, pasando por temas MP3 para añadir a nuestra propia cola de reproducción. A todo esto, el dinero para gastar en dicha tienda lo conseguiremos recogiendo las monedas – como si del puñetero Mario se tratase – que nos irán dejando los compañeros que consigamos rescatar. Amén de jugosas recompensas que conseguiremos cuanto más espectaculares sean nuestras muertes, especialmente si matas a tres o más zombis del tirón, lo que se conoce como “Cazas Brillantes”.
Todo, absolutamente todo en Lollipop Chainsaw está pensado para ser lo más casposo y chirriante que te puedas imaginar: zombis rockabillies, senseis salidorros, chistes malos, erotismo cutre, sangre fácil, ropas ceñidas… vamos: el sueño de cualquier prepúber en etapa onanista.
De sangre y corazones rosas
Para la ocasión Grasshopper Manufacture ha utilizado, atención… redoble de tambor, ¡tachán, exacto!: el Unreal Engine. Por enésima vez nos encontramos con el motor grafico más utilizado de esta generación para mostrarnos un apartado visual que ciertamente nos da una de cal y otra de arena. Por un lado tendremos unos diseños muy coloristas que mezclaran los clásicos gráficos poligonales con otros que utilizan la técnica de cell-shading, mostrando un conjunto bastante decente en lo que a diseño de personajes se refiere; de hecho el diseño artístico del juego – si es que se le puede llamar así – es bastante espectacular con decenas de bosquejos de lo más llamativos y curiosos y un diseño de niveles tremendamente llamativo, especialmente si tenemos en cuenta lo “tópico” de los escenarios a recorrer: el instituto, el estadio, una granja, un salón recreativo, etc., amén de ciertos efectos visuales de lo mas “pomposos” que ayudan sobremanera a ensalzar – aun más si cabe – esa sensación de cómic edulcorado y descerebrado.
Pero por otro lado el juego que hoy nos ocupa está lastrado por un sinfín de problemas que acaban por dinamitar gran parte de la experiencia jugable: defectos de cámara, lentitud de movimientos, clipping exagerado, poquísima profundidad de escenarios, texturas de baja calidad, escenarios algo vacíos, etc. Que no se me malinterprete: Lollipow Chainsaw es perfectamente jugable, y no supondrá ningún esfuerzo para casi ningún jugador que se atreva a probarlo; incluso su humor zafio e irreverente puede hacerte olvidar sus defectos… pero claro, eso no implica que no estén ahí y que además se noten. Supongo que todo se reduce a una cuestión de permisividad por parte de cada jugador.

A nivel sonoro es donde nuestro cerebro volverá a estallar con una mezcla musical de lo más variopinta, desde "Lollipop" de The Chordettes hasta "You Spin Me Round" de Dead Or Alive. Una autentica selección de bandera, muy “pulp”, responsabilidad de Akira Yamaoka, autor de la banda sonora de la saga Silent Hill (entre otras muchas). En cuanto a efectos de sonido poco o nada merece la pena ser destacado; el juego viene en perfecto inglés pero con agradecidos subtítulos al castellano.
Conclusiones
Llegados a este punto del análisis sigo en las mismas: ignoro por completo si aborrezco Lollipop Chainsaw con todas mis fuerzas o si por el contrario lo considero una obra maestra de los videojuegos a la altura de, no sé, Duke Nukem Forever…
Honestamente este título sólo podrá gustar a aquellos jugadores más jóvenes, inmersos en esa dulce etapa de la vida en la que nuestras hormonas se comportan como alarmas de incendios. O incluso también a todos esos jugadores que disfrutan de lo lindo con el humor más tonto y zafio que te puedas echar a la cara y que, por desgracia, es el punto más destacado en este lanzamiento.
Que la excusa zombi no os engañe: no es más que un mero pretexto para conseguir aun más caspa en un título ya de por sí muy necesitado de H&S. Para títulos de temática zombi de cierta enjundia ya tenemos decenas de juegos en el mercado sin necesidad de recurrir a este engendro.
Por lo demás estoy convencido de que Lollipop Chainsaw tendrá su público: ni idea de cuál será, pero lo tendrá e incluso me atrevería a augurar que, dentro de muchos años, será considerado todo un clásico atemporal. Ironías de la vida.
Nos gusta: El diseño de personajes y – a veces – su humor irreverente y descerebrado.
No nos gusta: Algunos minijuegos y sus notorias carencias técnicas.
Te gustara si…: Eres de los que mezclan chicas exuberantes con el gore más gamberro.
No te gustara si…: buscan un buen título de temática zombi.